Como olvidar la expresión de su rostro mientras sentía por primera vez la humedad de mi vagina…
Era
tan simple de entender, todo comenzó con un casual hola en la solitaria oficina
de su papá. Me mostraba música y yo ponía atención a sus labios carnosos y de
un delicioso color; en mi estaban las ganas de besarla. No recuerdo bien quien
comenzó con ese beso tan determinante en la ocasión. Sentadas cada una en una
silla en el escritorio, me levante y me senté en ella, me tomaba de la cintura
para no caernos, poco a poco nos levantamos y se alejó un momento de mi para
cerrar la puerta y cuando volvió me recostó en el sofá.
Estaba
encima de mi, mis piernas abiertas y en medio las suyas, nos besábamos
intensamente y mordíamos nuestros labios, de mis labios paso suavemente a mi
cuello, cuan muñeca de porcelana me tocaba; sus caricias iban desde la frente,
resbalaban sus finos dedos sobre mi cuello, con dulzura se deslizaba hacia mis
pechos hasta caer en mi vientre. Allí comenzó la acción. Me desabrocho el
último botón de la blusa y yo seguí con el resto; despojándome de la blusa
quito con prisa mi sostén y al estar desnuda frente a ella sentía una ligera
humedad en mi ropa interior, mordía mis pechos y succionaba con fuerza mis
pezones, me excitaba mucho sentir su lengua en mis senos, solo cerraba los ojos
y gemía, sentía como mi boca se quedaba seca. Pasaba sus manos por mis piernas
y poco a poco sus dedos se acercaron al cierre de mi pantalón; al sentir su
mano desabroche mi pantalón y lo baje un poco, bajo despacio mi ropa interior y
de un momento a otro me encontraba mas desnuda. Estaba completamente libre para
comenzar a tocarme y lo hacia despacio sin ninguna prisa. Jamás voy a olvidar
la expresión de su rostro mientras sentía por primera vez la humedad de mi vagina,
no fue difícil que encontrara mi clítoris y comenzara a jugar con el, me
prendía mas al sentir allí sus dedos y lo movía en círculos y de arriba hacia
abajo y de un lado para otro y me excitaba tanto que gritaba fuerte, desnuda
frente a ella con esa mirada un poco asustada pero que reflejaba excitación y
que en mi causaba un poco de miedo pero el placer era predominante.
Tocaba
mis genitales y no me había penetrado hasta que le grite que me follara sus
dedos pasaron de mi clítoris al interior de mi vagina y me penetraba tan fuerte
como podía, grite mucho mas y le pedía
que lo hiciera fuerte, mas y mas fuerte y con cada ves que metía y sacaba sus
dedos me mojaba aun mas. Gritaba y comencé a llorar de lo excitada que estaba,
su mirada penetrante en la mía. La sujete con ambas manos de su rostro y le
dije que era suya que siempre lo iba a ser, gemía pues me seguía penetrando y
tocaba mi clítoris. Poco a poco fue bajando el ritmo y pronto iba a acabar esa
deliciosa experiencia.
Nos
besamos y me puse la ropa, ella abotono mi blusa y me puse encima de ella, no
tenía mucho tiempo y platicamos un rato, sus dedos los deslizaba en mi espalda
baja causando cosquillas y reímos de eso. Después mi celular callo al suelo,
atrás de donde estaba su cabeza me abalance hacia enfrente y mis genitales
quedaron completamente en su cara, yo creí que se había asustado pues su cara
eso decía pero no dijo nada. Cuando me pongo a recordar esa primera vez en que
estuvimos juntas siento esas cosquillas en mi espalda y una risa muy graciosa
aparece en mi rostro. Sin duda me encanto estar con ella… toda una delicia.

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